El apio ecológico es una hortaliza caracterizada por su elevado contenido en agua, su textura crujiente y su intenso y refrescante sabor.
Contiene aproximadamente un 92 % de agua y presenta un bajo aporte energético, con alrededor de 17 kcal por cada 100 g.
También contiene de forma natural fibra y diferentes vitaminas y minerales, cuyas cantidades pueden variar dependiendo de la variedad y las condiciones de cultivo.
¿Cómo utilizar el apio?
Es una hortaliza muy versátil que puede consumirse tanto cruda como cocinada.
En la cocina mediterránea es habitual encontrarlo en ensaladas, especialmente durante los meses más cálidos. También puede utilizarse para preparar sopas, caldos, cremas, guisos y diferentes salsas.
Combina especialmente bien con otras hortalizas como puerro, zanahoria y cebolla, formando una excelente base para multitud de preparaciones.
También puede cortarse en pequeños bastones y consumirse en crudo, aprovechando su característica textura fresca y crujiente.