El romanesco ecológico es una hortaliza que destaca especialmente por su espectacular forma geométrica, formada por pequeños ramilletes de color verde que crean un característico patrón en espiral.
Pertenece a la familia de las crucíferas o brasicáceas, al igual que la coliflor, el brócoli, las coles de Bruselas, la lombarda, los nabos o los rábanos.
A pesar de que en ocasiones se considera un híbrido entre el brócoli y la coliflor, el romanesco es una variedad de coliflor de origen italiano.
Presenta un sabor suave y ligeramente dulce y una textura agradable que permite utilizarlo en multitud de preparaciones.
¿Cómo preparar el romanesco?
Puede cocinarse al vapor, hervido, salteado, asado al horno o gratinado. También resulta excelente como acompañamiento de carnes y pescados o incorporado a platos de pasta, arroz, cremas y otras preparaciones con verduras.
Para conservar mejor su característica textura, es recomendable evitar una cocción excesiva.
Su original aspecto, su intenso color verde y su versatilidad en la cocina convierten al romanesco en una forma diferente y atractiva de disfrutar de las verduras.