La remolacha ecológica es una hortaliza de raíz que destaca por su intenso color rojo violáceo, su textura firme y su característico sabor ligeramente dulce.
Su llamativo color se debe a la presencia natural de pigmentos vegetales llamados betalaínas.
La remolacha presenta un elevado contenido en agua y contiene de forma natural hidratos de carbono, fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos vegetales, cuyas cantidades pueden variar dependiendo de la variedad y las condiciones de cultivo.
¿Cómo disfrutar la remolacha ecológica?
Puede consumirse tanto cruda como cocinada. En crudo puede rallarse o cortarse en láminas finas para añadirla a ensaladas y otros platos frescos.
También puede prepararse cocida, asada al horno o al vapor y utilizarse para elaborar cremas, purés, ensaladas, guarniciones y diferentes platos de verduras.
Su sabor ligeramente dulce y su intenso color permiten además utilizarla en batidos y otras preparaciones.
Para conservarla, se recomienda mantenerla refrigerada y consumirla en las mejores condiciones de frescura.
Una hortaliza colorida, sabrosa y muy versátil para incorporar a multitud de recetas.