El mini kiwi, también conocido como kiwiño, kiwiberry o baby kiwi, es una pequeña fruta perteneciente al género Actinidia. Su aspecto recuerda al kiwi tradicional, aunque tiene un tamaño mucho menor y una piel fina, lisa y comestible, por lo que puede disfrutarse entero sin necesidad de pelarlo.
Su pulpa es jugosa y su sabor dulce y agradable, convirtiéndolo en una fruta muy fácil de consumir tanto para adultos como para niños.
El kiwiño destaca por su interesante composición nutricional. Contiene de forma natural diferentes vitaminas y minerales, además de fibra y diversos compuestos vegetales, entre ellos carotenoides y polifenoles.
Entre las vitaminas presentes en esta fruta se encuentran la vitamina C y diferentes vitaminas del grupo B. También contiene minerales como potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro, cobre y manganeso.
Además, el mini kiwi contiene diferentes compuestos presentes de manera natural en los vegetales, como clorofilas, carotenoides y polifenoles. Dentro de los carotenoides podemos encontrar carotenos y xantófilas, como luteína y zeaxantina.
Una de sus características más particulares es su piel. A diferencia del kiwi tradicional, la piel del kiwiño es fina, lisa y comestible, lo que permite consumir la fruta entera de una forma cómoda y sencilla.
Por su pequeño tamaño resulta perfecto como tentempié, para llevar fuera de casa o para incorporar a desayunos, macedonias, yogures, ensaladas y otras recetas.
Su combinación de pequeño tamaño, piel comestible, pulpa jugosa y sabor dulce hace del kiwiño una fruta original y diferente.
¿Cómo consumirlo?
Puede comerse directamente, incluida su piel. Basta con lavarlo antes de consumir. También puede utilizarse en macedonias, postres, batidos, desayunos o como acompañamiento de otros alimentos.
Conservación
Se recomienda conservar en un lugar fresco y, una vez alcanzado el punto de maduración deseado, mantener refrigerado para prolongar su conservación.